Sony, pasa a tener ahora el 50% de la compañía Sony-Ericsson, por lo que se convierte en el máximo accionista mayoritario, por lo que se hace con el control total del fabricante de dispositivos móviles.
Sony-Ericsson, era el encargado de fabricar junto a Sony los teléfonos móviles Xperia Play, uno de los principales motivos para Sony para hacerse con el control de la compañía y pasar a ser el propio fabricante de los terminales.
Para Sony, esta operación con un coste de 1.050 millones de euros, abre un mundo nuevo y permitirá ofrecer a sus clientes una amplia gama de nuevos dispositivos entre smartphone, tabletas y televisores que sean capaces de conectarse entre ellos orientados al entretenimiento.












