Telefónica propone elevar el precio que otros operadores pagan por utilizar sus conductos, arquetas y postes para desplegar fibra. La subida afectaría a la oferta mayorista MARCo, no directamente a la factura de los clientes. La CNMC todavía debe decidir si acepta la propuesta, pide cambios o continúa con la tramitación regulatoria.
El plan sustituiría los precios orientados a costes por compromisos para un periodo de cinco años. Prevé un aumento inicial del 30 % en las cuotas recurrentes, incrementos anuales del 16,96 % durante los tres años siguientes y ajustes previstos del 2 % en los años cuarto y quinto. Las cuotas no recurrentes se mantendrían. Al abrir la consulta, la CNMC aclaró que someter la propuesta a prueba de mercado no equivalía a avalarla.
Dos cálculos distintos del impacto por línea
Los operadores alternativos calculan, en sus alegaciones descritas durante la consulta, una subida acumulada del 116 % y un coste adicional cercano a 1,50 euros al mes por línea. Telefónica sostiene que el impacto al final del periodo sería de entre 8 y 16 céntimos mensuales por línea.
Parte de la distancia entre ambas estimaciones está en cómo se reparte el coste. Los operadores alternativos cuestionan que Telefónica incluya las líneas propias de Movistar en su cálculo por línea. Por eso, las dos cantidades no representan precios finales directamente comparables. Si el alquiler acaba encareciéndose, cada operador podría asumir ese coste o trasladarlo, entero o en parte, a sus tarifas: la propuesta no establece una subida automática para los abonados.
Telefónica también plantea revisar la oferta de coubicación, que permite a otros operadores instalar equipos en sus centrales. Propone una nueva estructura de precios según el espacio ocupado y mantener los precios del consumo eléctrico.








