Las autoridades australianas han arrestado en Perth a dos hombres de 21 y 23 años por su presunta participación en TeamPCP, un grupo de ciberdelincuencia relacionado con ataques contra la cadena de suministro de software. La operación, desarrollada junto con el FBI, investiga intrusiones que habrían alcanzado a cientos de organizaciones y afectado a servicios vinculados con Mercor, GitHub y OpenAI.
Los detenidos afrontan un total de 14 cargos relacionados con intrusiones informáticas, delitos de identidad, blanqueo de capitales mediante criptomonedas y otras actividades de ciberdelincuencia. Ambos comparecieron ante un tribunal tras varios registros en propiedades de Australia Occidental, donde los agentes incautaron dispositivos electrónicos, otros materiales y una cantidad considerable de datos supuestamente robados.
Ataques ocultos dentro de herramientas de código abierto
El núcleo de la investigación es una campaña para introducir código malicioso en proyectos de código abierto. Los paquetes manipulados podían llegar inadvertidamente a ordenadores de empresas y desarrolladores, donde el código buscaba robar credenciales, claves privadas y otros datos sensibles. Esa información servía después para acceder a servicios en la nube, repositorios de software y, en algunos casos, información de clientes.
TeamPCP está vinculado con Shai-Hulud, un gusano capaz de propagarse mediante programas cuyos responsables habían perdido el control de sus credenciales en repositorios públicos como GitHub o NPM. El grupo habría insertado código dañino en cientos de herramientas desde finales de 2025, combinando el robo de accesos con intentos de extorsión a las organizaciones afectadas.
Una de las operaciones atribuidas al grupo comprometió LiteLLM, una pasarela abierta que conecta aplicaciones con más de 100 modelos de lenguaje. El ataque habría permitido recopilar claves de servicios en la nube y otros secretos pertenecientes a más de 2.500 organizaciones. Otra campaña, reivindicada por TeamPCP en mayo, habría alcanzado al menos 3.800 repositorios de GitHub después de que un desarrollador instalara una extensión comprometida.
Mercor y OpenAI, dentro del alcance investigado
Los investigadores también relacionan al grupo con un ataque contra Trivy, una herramienta utilizada para localizar vulnerabilidades. La alteración afectó a organizaciones y proyectos que dependían de ella, entre ellos LiteLLM y la empresa de selección de personal mediante inteligencia artificial Mercor. Las pesquisas incluyen además aplicaciones para desarrolladores que facilitaban acceso a servicios de compañías como GitHub y OpenAI.
La cifra global todavía varía según el alcance considerado. La investigación policial habla de cientos de organizaciones comprometidas, mientras que responsables del FBI atribuyen a los presuntos miembros ataques contra más de un millar de entidades. Las autoridades sostienen además que las campañas permitieron sustraer más de medio millón de credenciales, utilizadas posteriormente para ampliar las intrusiones.
Un riesgo que se extiende a numerosos usuarios
El impacto práctico de un ataque a la cadena de suministro es mayor que el de una intrusión aislada. Comprometer un paquete popular permite que el código malicioso viaje hasta muchas empresas a través de actualizaciones o dependencias legítimas. Una sola cuenta de desarrollador robada puede convertirse así en la puerta de entrada a numerosos sistemas que confían automáticamente en ese componente.
Para las organizaciones que emplean herramientas abiertas, el caso refuerza la necesidad de revisar las versiones instaladas, rotar las credenciales potencialmente expuestas y controlar qué permisos conservan las dependencias. También resulta relevante comprobar el origen y la integridad de extensiones, paquetes y actualizaciones, especialmente cuando pueden acceder a repositorios, infraestructura en la nube o entornos con datos de clientes.
Las acusaciones todavía deben probarse ante los tribunales y la investigación continúa abierta. La policía australiana espera nuevas detenciones relacionadas con la presunta red, mientras trabaja para identificar y avisar a las víctimas. Tampoco se ha confirmado si las autoridades estadounidenses solicitarán la extradición de alguno de los arrestados.








