La Reunión, también conocida como isla de Reunión, es un departamento y región de ultramar de Francia situado en el océano Índico, al este de Madagascar. No se trata de una reunión o un evento. Este territorio insular tendrá en 2028 una nueva conexión internacional por cable submarino con Sudáfrica.
El cable se denomina ReuNION —con esa grafía— y añadirá una ruta más directa para las comunicaciones de la isla. También reforzará su conectividad ante el final programado del cable SAFE en 2027.
La primera fase tendrá 16 pares de fibra, con una capacidad de 20 Tbps por par. Un par de fibra está formado por dos filamentos, uno para transmitir y otro para recibir datos. La capacidad anunciada equivale a 20 terabits por segundo por cada uno de esos pares.
Además de ampliar la capacidad disponible para el tráfico internacional, el enlace ofrecerá una ruta alternativa para encaminar las comunicaciones si otra conexión sufre una incidencia. Esa redundancia es especialmente relevante para un territorio insular conectado al exterior mediante cables submarinos.
93,1 millones de euros para la primera fase
El presupuesto validado asciende a 93,1 millones de euros. La financiación europea suma 50 millones de euros: 30 millones proceden del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y otros 20 millones del programa Connecting Europe Facility (CEF). El consorcio de operadores aportará 36,6 millones de euros y el Estado francés, 6,5 millones.
La Réunion Connectée lidera el proyecto público junto a Orange, Telco OI y Réunicable. Orange Marine desplegará el cable, mientras que Alcatel Submarine Networks se encargará de diseñarlo y fabricarlo. La fase confirmada del anuncio se limita al enlace entre La Reunión y Sudáfrica.
Estudios en 2026 y despliegue en 2027
Durante 2026 se realizarán los estudios técnicos y se definirá el trazado, un paso necesario antes de concretar el recorrido bajo el mar y los puntos de llegada a tierra. La fabricación, el tendido y las estaciones de amarre están previstos para 2027, con puesta en servicio en 2028.
El enlace busca aportar redundancia antes de que SAFE alcance el final de su vida programada. La nueva ruta no evita por sí sola cualquier incidencia, pero proporciona otra vía internacional para el tráfico de la isla.








