Samsung ha obtenido la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para convertir dos de sus auriculares en una ayuda auditiva de venta libre. La función Hearing Aid llegará a los Galaxy Buds3 Pro y Galaxy Buds4 Pro, pero su despliegue no será inmediato ni universal: está previsto para el cuarto trimestre de 2026 en Estados Unidos y en otros mercados que reciban la autorización correspondiente.
La novedad está dirigida a personas de 18 años o más que perciban una pérdida auditiva leve o moderada. Permitirá utilizar los auriculares para amplificar de forma personalizada las frecuencias que cada usuario oye con mayor dificultad, sin receta ni una visita previa a una clínica. Samsung recalca, no obstante, que la función no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario.

Una prueba auditiva de cinco minutos
El sistema se apoya en dos herramientas integradas en los ajustes de los Galaxy Buds. Hearing Test realiza una prueba autoadministrada de unos cinco minutos mediante audiometría de tonos puros y evalúa cada oído por separado. El resultado se presenta como un audiograma y clasifica la audición como normal o dentro de cuatro niveles: leve, moderado, grave o profundo.
A partir de ese perfil, Hearing Aid ajusta la amplificación para reforzar sonidos concretos, entre ellos las frecuencias altas, los susurros del entorno o las voces alejadas. La personalización emplea NAL-NL2, una fórmula clínica utilizada para adaptar audífonos con receta. También incorpora cancelación de ruido y formación de haces o beamforming, una técnica que prioriza el sonido situado delante del usuario y reduce parte del ruido de fondo.
La experiencia no requerirá una aplicación independiente, aunque sí un teléfono o tableta Galaxy compatible con One UI 8 o una versión posterior. Los resultados de la prueba y los niveles de exposición al ruido podrán consultarse además en Samsung Health, de modo que la información auditiva quede reunida con otros indicadores de bienestar.
Qué cambia frente al sonido ambiente
Los Galaxy Buds ya disponían de funciones para dejar pasar y amplificar el sonido exterior, pero la autorización de la FDA da a esta implementación un alcance diferente. No se limita a subir el volumen ambiental: parte de una prueba individual, genera un perfil por oído y aplica una adaptación orientada a compensar las dificultades detectadas. Samsung la presenta como un audífono de venta libre, una categoría regulada en Estados Unidos para adultos con pérdida leve o moderada percibida.
La compañía lleva trabajando en este terreno desde 2020, cuando incorporó una función de amplificación personal en los Galaxy Buds+. Esa tecnología fue validada clínicamente en 2021. Para el nuevo sistema, Samsung afirma haber colaborado con los National Acoustic Laboratories y el Samsung Medical Center, además de realizar estudios de validación en centros como Vanderbilt University Medical Center, San José State University y la Universidad de Memphis.
El interés práctico es reducir algunas barreras de entrada a la asistencia auditiva. Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud recogidas por Samsung, más de 1.500 millones de personas viven con algún grado de pérdida de audición y la cifra podría alcanzar los 2.500 millones en 2050. El coste, el estigma y el acceso limitado a atención especializada explican que muchas personas no utilicen audífonos pese a poder beneficiarse de ellos.
Disponibilidad todavía limitada
La aprobación estadounidense no confirma por sí sola que Hearing Aid vaya a activarse en España ni en todos los países donde se venden los auriculares. Samsung solo concreta Estados Unidos y «mercados seleccionados autorizados» durante el último trimestre de 2026. Faltan por confirmar la lista de países, la fecha exacta y el método de distribución de la actualización.
Tampoco todos los Galaxy Buds serán compatibles. La compañía restringe las dos funciones médicas a los Buds3 Pro y Buds4 Pro y exige un dispositivo Galaxy reciente para aprovecharlas por completo. Para quien tenga una pérdida grave o profunda, síntomas repentinos o dudas sobre su audición, el resultado de unos auriculares no reemplaza una evaluación clínica: el alcance aprobado se ciñe a adultos con pérdida leve o moderada percibida.








