La contraseña de imagen, el método de acceso que permite entrar en Windows mediante tres gestos sobre una fotografía, ha dejado de figurar en la guía actual de opciones de inicio de sesión de Windows 11. Microsoft ha dejado esta opción fuera de su relación actual de métodos de inicio de sesión y está orientando a los usuarios hacia Windows Hello, el PIN, la contraseña tradicional y la biometría. El cambio afecta al modo de desbloquear el PC, no a los archivos ni a la contraseña de la cuenta.
La función llegó con Windows 8 pensando sobre todo en pantallas táctiles. El usuario elegía una imagen y registraba una secuencia de tres acciones —pulsaciones, líneas o círculos— cuya posición, tamaño, dirección y orden debían repetirse en la pantalla de acceso. Era una alternativa visual fácil de recordar, pero dependía de una arquitectura de credenciales anterior al modelo que Microsoft impulsa ahora.
Qué cambia y qué sigue funcionando
La documentación actual de Microsoft para Windows 11 enumera el reconocimiento facial, la huella, el PIN, las llaves de seguridad y las contraseñas, pero ya no menciona la contraseña de imagen clásica. Quien todavía la tenga configurada debería preparar otro método antes de instalar futuras actualizaciones, aunque Microsoft no ha publicado un calendario de retirada ni confirma que vaya a desaparecer al mismo tiempo en todas las instalaciones.
Conviene separar tres conceptos. La contraseña de la cuenta sigue existiendo y puede ser necesaria para recuperar el acceso o completar determinadas tareas. El PIN de Windows Hello es específico del dispositivo y se protege mediante el hardware compatible del ordenador. El reconocimiento facial o la huella añaden comodidad, pero requieren sensores adecuados y siempre mantienen un mecanismo alternativo.
Microsoft no ha detallado en su documentación pública una compilación única a partir de la cual la opción desaparezca en todos los ordenadores. Tampoco significa que una contraseña de imagen ya configurada vaya a dejar de funcionar de inmediato en cada instalación. Lo confirmado es el cambio de la guía actual; no existe un anuncio oficial de retirada general con fecha y compilación concretas. La versión, el canal y las políticas de empresa pueden alterar las opciones disponibles.
Cómo prepararse sin perder el acceso
Antes de tocar la configuración, hay que comprobar que se conoce la contraseña de la cuenta local o de Microsoft. Después, en Configuración > Cuentas > Opciones de inicio de sesión, se puede configurar un PIN de Windows Hello. Si el equipo incorpora cámara infrarroja o lector de huellas compatible, también puede registrarse la cara o la huella. En dispositivos administrados, estas opciones pueden estar limitadas por la organización.
El PIN suele ser la sustitución más directa: no se envía como una contraseña reutilizable y queda vinculado al dispositivo. La biometría ofrece rapidez, mientras que una llave de seguridad física puede ser apropiada para quien busque una credencial resistente al phishing. La contraseña convencional permanece como respaldo, aunque Microsoft recomienda reducir su uso cotidiano cuando exista una alternativa de Windows Hello.
Que un método deje de figurar en la guía tampoco mejora por sí solo la seguridad de programas y datos. Hay que mantener Windows y las aplicaciones actualizadas, cifrar el almacenamiento cuando proceda y revisar alertas específicas, como el reciente fallo crítico de crypto-js que puede exponer claves de monederos. El inicio de sesión protege la sesión local; no sustituye las correcciones de vulnerabilidades ni una copia de seguridad.
El contexto de Windows Hello
La orientación actual de la documentación encaja con la estrategia de Microsoft de basar la autenticación en credenciales ligadas al dispositivo y protegidas por el TPM. Windows Hello utiliza un PIN o biometría para autorizar el empleo de claves criptográficas, evitando que el usuario envíe la contraseña de la cuenta en cada acceso. La contraseña de imagen, en cambio, nació antes de ese enfoque y había quedado relegada en la interfaz.
Para el lector, la consecuencia práctica es sencilla: si usa gestos sobre una fotografía, debería configurar ya un segundo método y verificarlo antes de actualizar. Para el resto, no hay que realizar ningún cambio y un eventual cambio de la opción no reduce las funciones de Windows Hello. Una futura retirada podría resultar molesta para quienes preferían el sistema visual, pero no elimina el acceso mediante contraseña, PIN, rostro, huella o llave de seguridad.








