Una nueva filtración sitúa el precio de partida del Samsung Galaxy S26 FE en 799 euros para la versión de 128 GB en Francia. La cifra supondría 50 euros más que el modelo equivalente de la generación anterior en ese mercado. Conviene subrayar el alcance: no es todavía una tarifa oficial, no permite dar por hecho el precio en España y Samsung no ha anunciado la ficha técnica definitiva.
La información ha ganado actualidad durante las últimas horas al aparecer acompañada de una supuesta ficha técnica completa en varias coberturas independientes. El teléfono, eso sí, no es una invención sin rastro documental: el Wireless Power Consortium lo certificó el 6 de junio como Galaxy S26 FE, con el identificador Qi 27292 y el número de modelo SM-S741. Esa certificación confirma su existencia y la carga inalámbrica básica, pero no valida el precio ni el resto de especificaciones filtradas.
Qué precio se ha filtrado y hasta dónde se puede extrapolar
El dato más relevante es el precio francés de 799 euros para 128 GB, un incremento de 50 euros frente a los 749 euros atribuidos al Galaxy S25 FE equivalente. La filtración reciente no concreta con la misma claridad una tabla aplicable a España, así que convertir esa cantidad en un precio español cerrado sería precipitado. Los impuestos, la estrategia comercial y las promociones de lanzamiento pueden producir diferencias entre países europeos.
También se mencionan configuraciones de 128 y 256 GB, ambas con 8 GB de RAM. Esto mantendría una opción de entrada con 128 GB, algo importante para contener el precio inicial, aunque la ausencia de una ampliación de memoria confirmada obligaría a valorar bien el almacenamiento antes de comprar. Por ahora no hay una ficha de venta ni una reserva oficial, de modo que tampoco procede incluir enlaces de compra o una recomendación comercial.
Una ficha continuista con Exynos 2500
Según los datos coincidentes, el Galaxy S26 FE montaría un Exynos 2500 y una pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas con resolución de 2.340 × 1.080 píxeles y refresco de 120 Hz. El conjunto tendría 7,4 milímetros de grosor y pesaría 193 gramos. Son cifras muy próximas a la fórmula de la generación anterior: el cambio principal estaría en el procesador y en el diseño del módulo trasero, no en una transformación radical del dispositivo.
La cámara principal sería de 50 megapíxeles, acompañada por un teleobjetivo de 8 megapíxeles con zoom óptico de tres aumentos y una cámara frontal de 12 megapíxeles. Algunas publicaciones asignan 12 megapíxeles al ultra gran angular, pero ese detalle no aparece igual de cerrado en todas las informaciones, por lo que debe mantenerse como dato pendiente. La prudencia es especialmente necesaria porque una resolución no determina por sí sola la calidad fotográfica.
En energía, la filtración habla de una batería de 4.900 mAh y carga por cable de 45 W. También se ha descrito como una batería de silicio-carbono, pero esa composición necesita confirmación adicional. El registro del Wireless Power Consortium solo acredita un perfil básico Qi con una carga máxima certificada de 5 W; no demuestra que el producto comercial vaya a limitarse a esa potencia, ni confirma una implementación magnética completa de Qi2.
Android 17, One UI 9 y una subida difícil de justificar
El software previsto sería Android 17 con One UI 9 desde el primer encendido. Samsung ya está moviendo esa generación de interfaz en otros dispositivos: la beta de One UI 9 para el Galaxy S25 permite entender qué base de software podría heredar el futuro FE. Aun así, las funciones concretas, el plazo de soporte y las herramientas de Galaxy AI deben esperar al anuncio del fabricante.
Si los 799 euros se confirman, el debate no será solo la subida de 50 euros, sino lo que Samsung ofrezca a cambio. La combinación de 8 GB de RAM, cámaras aparentemente continuistas y 128 GB de almacenamiento de partida deja poco margen para justificar un encarecimiento únicamente por hardware. El Exynos 2500, la carga de 45 W y el posible cambio de tecnología de batería tendrían que aportar ventajas perceptibles en autonomía, rendimiento sostenido o vida útil.
La conclusión provisional es sencilla: el Galaxy S26 FE existe, pero su precio y su ficha siguen siendo un rumor. La filtración apunta a un lanzamiento cercano y ofrece datos coherentes entre distintas coberturas, aunque la única referencia de precio comprobable se limita a Francia. Hasta que Samsung publique la disponibilidad por países, conviene tratar los 799 euros como una orientación y no como la tarifa definitiva para España.








