OpenAI ha presentado Dots, agentes de ChatGPT capaces de avanzar en tareas entre conversaciones con un ordenador y un navegador propios en la nube. Basados en GPT-6 Astra, pueden recibir objetivos y trabajar con aplicaciones autorizadas. El despliegue, anunciado el 29 de septiembre, es gradual y tiene una restricción relevante para España: el acceso inicial con Pro excluye al Espacio Económico Europeo.
OpenAI plantea usos como preparar cambios de código para revisión, actualizar análisis cuando llegan datos o elaborar borradores de materiales. Son escenarios descritos por la empresa, no resultados garantizados.
Qué planes tienen acceso y qué incluyen
Pro recibe Dots inicialmente fuera del Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido. Business Premium llega a todas las regiones admitidas de ChatGPT, incluida España. En Enterprise, incluidos Edu y Healthcare, se ofrece una beta desactivada por defecto que debe habilitar el administrador.
El primer dot está incluido sin coste adicional en Pro y Business Premium. Ambos planes incorporan una asignación para trabajos más profundos, ampliada durante el primer mes. Por tanto, poder mantener tareas en marcha no equivale a disponer de trabajo intensivo ilimitado.
Las conversaciones con un dot no consumen los límites de uso de ChatGPT. Las tareas que inicie o gestione en Codex o ChatGPT Work sí cuentan para los límites correspondientes de esos servicios.
Cómo se configura y hasta dónde puede actuar
Para crear el primer dot hay que utilizar la aplicación de escritorio o la web desde un ordenador. El usuario le da un nombre, le asigna objetivos y conecta las aplicaciones que autorice. Después puede revisar su actividad o abrir su ordenador en la nube para inspeccionar el trabajo.
Una vez configurado, se podrá conversar con él desde la aplicación móvil cuando esté disponible. Actualmente no se puede crear un dot desde el móvil ni utilizarlo en la web móvil. También puede comunicarse mediante ChatGPT, Slack y Teams; los mensajes de texto tienen un despliegue más limitado, con una beta inicial para usuarios Pro de Estados Unidos.
El ordenador en la nube es distinto del equipo personal. El acceso al ordenador del usuario es opcional y está desactivado por defecto: si se autoriza desde la aplicación de escritorio, el dot puede acceder a archivos y trabajar en ese equipo. El permiso se puede revocar.
OpenAI explica que la investigación proactiva en segundo plano utiliza herramientas de solo lectura. Esa actividad, por sí misma, no puede enviar mensajes, modificar contenido de aplicaciones conectadas ni controlar el navegador o el ordenador. Las acciones posteriores pasan por las reglas y comprobaciones habituales.
El usuario puede definir qué acciones permite, cuáles requieren aprobación y cuáles bloquea. Un sistema de revisión comprueba acciones que puedan afectar a cuentas o compartir información, mientras que tareas sensibles como cambiar contraseñas quedan en manos del usuario.
Para organizaciones, OpenAI también ha mostrado una vista previa de dots especializados con identidad y accesos propios. Su uso comienza mediante pilotos empresariales específicos.







