Samsung ha explicado el funcionamiento de Micro RGB, la tecnología de visualización que incorpora a su línea de televisores de 2026. Su arquitectura utiliza Micro LEDs rojos, verdes y azules como fuente de luz detrás de la pantalla, una disposición concebida para controlar con mayor precisión tanto el color como la iluminación.
La propuesta no se limita a un televisor de grandes dimensiones. Samsung sitúa Micro RGB en una familia que abarca desde las 55 hasta las 115 pulgadas, aproximadamente entre 140 y 292 centímetros de diagonal. A ese catálogo se suma el modelo de 130 pulgadas —unos 330 centímetros— que la compañía presentó durante CES 2026.
Una fuente de luz RGB a escala microscópica
La clave de la arquitectura está en emplear componentes luminosos independientes para los tres colores primarios. Según Samsung, esta fuente RGB a microescala permite regular el color y la luz con más precisión. Micro RGB Precision Color es la función encargada de aprovechar esa iluminación para reproducir tonos más puros y consistentes.
El planteamiento resulta relevante porque la fuente de luz constituye el punto de partida de toda la imagen. Si la pantalla puede gestionar por separado el rojo, el verde y el azul desde esa etapa, dispone de un control más fino antes de aplicar el procesamiento posterior. Es, en cualquier caso, una explicación técnica del fabricante y no el resultado de una prueba independiente.
Samsung acompaña el sistema óptico con Micro RGB Color Booster Pro. Esta función utiliza inteligencia artificial para analizar las escenas en tiempo real y ajustar los niveles de color, también cuando el contenido original presenta una imagen menos intensa.
El procesador coordina los ajustes de imagen
El segundo componente destacado es Micro RGB AI Engine Pro, el procesador de inteligencia artificial de la gama. Samsung lo identifica como responsable de optimizar la imagen y de ejercer un control más preciso sobre los colores RGB. La compañía también describe ajustes en tiempo real de parámetros como el contraste, la nitidez y el movimiento en función del contenido reproducido.
En la práctica, la arquitectura combina dos niveles: una fuente luminosa formada por Micro LEDs RGB y un motor de procesamiento que analiza las escenas. Micro RGB Color Booster Pro se centra en la optimización del color, mientras que Micro RGB AI Engine Pro coordina el tratamiento general de la imagen. Esta separación ayuda a entender que Micro RGB no designa únicamente un algoritmo o un modo de imagen.
La nueva familia se integra en una estrategia más amplia de Samsung alrededor de las pantallas de altas prestaciones. Esa apuesta también alcanza a sus monitores Odyssey 2027, aunque Micro RGB se presenta aquí como una tecnología destinada a la línea de televisores de 2026.
Menos reflejos y control del hogar conectado
Los televisores incorporan asimismo Glare-Free, una solución con acabado mate que dispersa la luz procedente de fuentes externas, como ventanas o lámparas, para reducir los reflejos. Su impacto práctico dependerá de la iluminación de cada estancia, pero la finalidad es conservar la visibilidad de la pantalla sin tener que oscurecer por completo el entorno.
La integración con SmartThings añade otra vertiente a la gama. Las pantallas Micro RGB se integran con SmartThings.
El abanico de diagonales lleva la misma base tecnológica a una amplia gama de tamaños, en lugar de reservarla exclusivamente para el modelo de 330 centímetros mostrado en CES. No obstante, la composición exacta del catálogo accesible en cada mercado puede variar: Samsung advierte de que la disponibilidad depende del país y de los calendarios locales de lanzamiento.








