Microsoft ha explicado por qué cambiar la posición de la barra de tareas de Windows 11 requiere entrar en Configuración en lugar de arrastrarla hasta otro borde de la pantalla. Diego Baca, vicepresidente de Diseño de Windows, afirma que es una decisión deliberada: la investigación de la compañía detectó movimientos accidentales de la barra y observó que los usuarios cambian su posición con poca frecuencia.
En Windows 10 se podía desbloquear la barra y llevarla con el ratón a otro borde. Baca relaciona la opción «Bloquear la barra de tareas» con los desplazamientos involuntarios que provocaba aquel gesto. Recuperar el arrastre junto con un bloqueo, aunque fuese automático, añadiría un paso a una tarea poco habitual. Según el directivo, dependiendo de cómo se aplicase, también podría interferir al reordenar iconos o elementos del área de notificación.
La explicación se refiere únicamente a arrastrar la propia barra para cambiarla de sitio. No describe la acción de llevar archivos hasta las aplicaciones fijadas en ella, un gesto distinto que puede confundirse con esta limitación.
Baca también ha corregido la interpretación de que el arrastre nunca regresará. Microsoft indicó en mayo de 2026 que seguía evaluándolo, junto con la posibilidad de colocar la barra en posiciones diferentes en cada monitor. No hay un anuncio de recuperación del gesto ni un calendario para ello.
Para cambiar la posición mediante los controles documentados por Microsoft, la ruta es Configuración > Personalización > Barra de tareas > Comportamientos de la barra de tareas. Allí se contemplan los bordes superior, inferior, izquierdo y derecho. La publicación que presentó estas opciones describía inicialmente un despliegue en el canal Experimental de Windows Insiders, por lo que su presencia puede depender de la versión instalada.








