La compilación experimental 29695.1001 de Windows 11 muestra en algunos equipos un interruptor llamado Advanced Performance Extensions (APX). Su descripción indica que permite al sistema utilizar esta extensión de Intel para mejorar el rendimiento y, al activarlo, solicita reiniciar el PC. Microsoft publicó la compilación el 23 de octubre de 2026 en el canal Experimental (Future Platforms), aunque sus notas de versión no mencionan APX.
La opción se ha localizado en Configuración > Sistema > Avanzado, entre las funciones para desarrolladores. Otros usuarios de la misma compilación comunicaron que no la encontraban, por lo que su visibilidad parece limitada. Microsoft advierte de que las funciones de este canal pueden cambiar y no están vinculadas a una versión comercial concreta.
APX amplía de 16 a 32 los registros de propósito general de los procesadores x86-64. Esos registros guardan valores con los que trabaja el procesador: disponer de más puede reducir los accesos a memoria. Intel también describe instrucciones de tres operandos y operaciones condicionales.
Intel cifra en su documentación técnica un 10 % menos de cargas, más de un 20 % menos de almacenamientos y alrededor de un 10 % menos de instrucciones en el código compilado que utilizó para evaluar APX. Esas cifras describen operaciones del código, no una mejora medida en Windows 11 ni una promesa de que las aplicaciones vayan un 10 % más rápido.
La presencia del interruptor tampoco acredita que APX esté funcionando ya en los PC actuales. Para aprovechar la extensión harán falta un procesador compatible y software que genere instrucciones APX. Intel indica que las aplicaciones nativas podrían hacerlo mediante recompilación, sin cambios previstos en su código fuente; los programas escritos en lenguajes dinámicos dependerán de que sus entornos de ejecución incorporen la extensión.







