Apple estaría desarrollando unos AirPods equipados con cámaras, pero no para hacer fotografías o grabar vídeos. Varias filtraciones coinciden en que los sensores servirían para interpretar el entorno, alimentar funciones de inteligencia artificial y permitir que Siri responda sobre aquello que el usuario tiene delante. Apple no ha anunciado el dispositivo y sus características pueden cambiar o no llegar al mercado.
Las últimas pistas proceden de código y material encontrados en versiones beta de los sistemas de Apple. Entre ellas aparece la referencia interna B790 y un mensaje relacionado con el inicio de una transmisión de imagen desde el auricular izquierdo. También se habría localizado un breve vídeo en el que una persona mira un libro y pide a Siri que recuerde su contenido.
Unas cámaras pensadas para interpretar el entorno
La información coincidente aleja estos auriculares de unas gafas con cámara. Los sensores no estarían concebidos para que el usuario construya una galería de fotos, sino para proporcionar contexto visual al sistema. Los datos filtrados describen capturas RGB de hasta un megapíxel y ausencia de grabación de vídeo, unas limitaciones coherentes con una función de análisis y no de creación audiovisual.
En modo activo, las cámaras tomarían imágenes de 640 × 640 píxeles y generarían un resultado procesado de 1.024 × 1.024 píxeles. Un modo pasivo reduciría la captura a 320 × 320 píxeles para recopilar información ambiental con menor carga. Los dos auriculares emplearían sensores sincronizados y dependerían también de un iPhone para procesar parte de esos datos.

El movimiento constante de la cabeza plantea un reto técnico considerable. El sistema incluiría corrección de la distorsión de las lentes, calibración entre ambas cámaras y coordinación con los sensores de movimiento. También podría descartar una captura cuando detectase demasiada agitación o cuando uno de los objetivos estuviera tapado.
Siri, sonido adaptativo y gestos sin tocar los auriculares
La aplicación más evidente sería convertir los AirPods en unos «ojos» para Siri. El usuario podría preguntar qué objeto, lugar o texto tiene delante sin sacar el teléfono del bolsillo. Sería una extensión de las funciones de inteligencia visual ya presentes en otros dispositivos de Apple, aunque no existe confirmación oficial sobre su alcance ni sobre el tratamiento final de las imágenes.
Las cámaras también podrían reconocer gestos de las manos para controlar el volumen o la reproducción sin tocar las patillas. Otra posibilidad planteada es que analicen el espacio circundante para ajustar automáticamente el sonido, el volumen y la cancelación de ruido. Esta evolución situaría el producto más cerca de un asistente ambiental que de unos auriculares convencionales, dentro de un mercado donde modelos como los Galaxy Buds4 Pro compiten principalmente mediante la calidad de audio y la cancelación.
Un indicador luminoso avisaría cuando los sensores estuvieran capturando información. Esa señal tendría una función práctica para las personas situadas alrededor del usuario, aunque las filtraciones no permiten determinar cómo gestionaría Apple el almacenamiento, el procesamiento local o el eventual envío de datos. La privacidad sería, por tanto, una parte central del producto y no un detalle secundario.
Dos modelos internos y fechas contradictorias
Las referencias conocidas distinguen dos variantes. B790 sería una adaptación de los AirPods Pro 3, mientras que B798 correspondería al proyecto original desarrollado durante más tiempo. Una de las coberturas sostiene que el código detallado pertenece al B790 y que esta versión habría sido cancelada, por lo que sus especificaciones no tienen por qué coincidir con un eventual modelo comercial.
La fecha de lanzamiento tampoco está clara. Dos informaciones apuntan a finales de 2027, con septiembre como posibilidad, mientras que otra interpreta el vídeo y las referencias de la beta como indicios de una presentación mucho más próxima. La discrepancia impide dar por válida una ventana concreta: la aparición de recursos internos demuestra trabajo técnico, pero no confirma un calendario comercial.
También se ha planteado un precio de 299 euros por comparación con generaciones anteriores, pero no hay documentación oficial que lo respalde. Más allá de esa estimación, la filtración sí dibuja una dirección reconocible: Apple estaría explorando unos auriculares capaces de comprender lo que rodea al usuario y trasladar ese contexto a Siri. Si el proyecto B798 llega a materializarse, su utilidad dependerá tanto de la precisión del análisis como de que sus controles de privacidad resulten visibles y comprensibles.








