AnkiDroid eliminará los enlaces de donación de su versión para Google Play para que la aplicación pueda seguir actualizándose y distribuyéndose en la tienda. El proyecto asegura que Google rechaza sus envíos desde el 28 de agosto por el enlace hacia Open Collective, su única vía de financiación para mantenimiento y desarrollo.
La decisión afecta a la rama 2.24.X destinada a Google Play. La aplicación seguirá siendo gratuita y de código abierto, pero quienes la descarguen desde la tienda de Google ya no encontrarán dentro de ella el camino directo para colaborar económicamente con el proyecto.
El desacuerdo gira en torno al destino de las donaciones
AnkiDroid no vende funciones, suscripciones ni otros productos dentro de la aplicación. El problema, tal como lo plantea el equipo, está en que Google considera que el enlace de donación debe apuntar a una entidad exenta de impuestos que cumpla sus requisitos. Ese enlace dirige a Open Collective, la plataforma con la que el proyecto recibe aportaciones.
El equipo señala que su anfitrión fiscal, Open Source Collective, cuenta con una determinación del IRS estadounidense bajo la sección 501(c)(6), una figura aplicada a asociaciones empresariales y ligas comerciales. AnkiDroid afirma haber entregado esa documentación durante la revisión, aunque Google no ha publicado una explicación específica sobre por qué ese estatus no habría sido suficiente.
La diferencia parece administrativa, pero tiene una consecuencia práctica inmediata: sin actualizaciones aprobadas, una app no puede corregir fallos ni incorporar mejoras a través de Google Play. Para un proyecto mantenido por voluntarios y financiado con aportaciones, perder además el enlace visible a su canal de apoyo limita una fuente de ingresos que el equipo considera esencial.
La retirada de la tienda era una posibilidad para el 11 de septiembre
El aviso recibido por AnkiDroid advertía de una posible retirada mundial de Google Play el 11 de septiembre si el conflicto no se resolvía, con India y Rusia como excepciones. No era una salida ya ejecutada, sino una consecuencia condicional. El proyecto ha optado por quitar los enlaces de la compilación de Play para evitar que esa fecha llegue sin una solución operativa.
No implica que AnkiDroid abandone las donaciones: la restricción se ciñe a la versión distribuida desde Google Play. Tampoco cambia su naturaleza como aplicación gratuita orientada al repaso mediante tarjetas de memoria, un método que muestra contenidos y los repite en intervalos calculados para facilitar el aprendizaje.
El episodio vuelve a poner el foco en el margen de las tiendas para interpretar sus políticas de pagos y enlaces externos, incluso cuando no existe una venta integrada. Google Play ya afronta una discusión más amplia sobre sus normas y su posición en el ecosistema Android, como refleja el acuerdo de Google por el caso de Google Play.
Para los usuarios, el cambio será discreto: podrán seguir usando la app, pero el botón o enlace para apoyar al proyecto dejará de aparecer en esa edición. Para los desarrolladores de software libre, el caso ilustra cómo una regla de distribución puede alcanzar también a los mecanismos de sostenimiento que no forman parte de una transacción dentro de la aplicación. Llega, además, antes de que Android amplíe la identificación de quienes publican apps, una exigencia que Google prevé extender a los desarrolladores en 2027.







