El apagado de las redes 3G ya no es un plan lejano en España. Vodafone ha ejecutado una retirada escalonada, Telefónica confirmó en sus resultados del primer trimestre de 2026 que el proceso había comenzado en el país y MasOrange mantiene un horizonte más amplio. La fecha efectiva depende del operador y de la zona, por lo que no existe un único día de desconexión nacional.
El cambio afecta poco a quien utiliza un móvil reciente, pero puede dejar sin servicio a equipos que pasan años instalados y casi nunca se revisan: terminales de teleasistencia, centrales de alarma, comunicadores de ascensor, routers, datáfonos y dispositivos M2M. El problema no es solo la velocidad. Algunos aparatos emplean 3G para datos, voz o ambos servicios.
El calendario no es igual para todos los operadores
| Red | Situación comprobada | Referencia temporal |
|---|---|---|
| Vodafone | Retirada gradual ya desplegada en buena parte de España | Proceso extendido durante 2025; en 2026 está en fase avanzada |
| Movistar / Telefónica | Apagado iniciado en España | Confirmado por Telefónica en el primer trimestre de 2026 |
| Orange / MasOrange | Calendario más gradual | Finalización comunicada para el 31 de diciembre de 2027 |
La guía publicada por Vodafone detalla que su desconexión empezó de forma escalonada y ya alcanzaba las principales ciudades. Para Movistar, el dato más prudente y actualizado es el de la propia Telefónica: su informe del primer trimestre señala que el cierre de tecnologías móviles antiguas, especialmente 3G, estaba comenzando en España. No conviene presentar como completado un proceso que la compañía describe aún en marcha.
En el caso de Orange y el grupo MasOrange, el calendario recogido fija el apagado completo el 31 de diciembre de 2027 y conserva el 2G durante más tiempo. Un cliente de una operadora móvil virtual debe comprobar qué red anfitriona utiliza, porque su cobertura y su calendario técnico dependen de ella.

Móviles: tener 4G no siempre basta para las llamadas
Un teléfono 4G o 5G debería conservar los datos móviles, pero las llamadas requieren atención. Hay terminales 4G antiguos que no admiten VoLTE —voz sobre 4G— o cuya combinación de modelo, software y operador no está habilitada. En esos casos, el móvil podía bajar a 3G para llamar. Tras el apagado, podría recurrir a 2G si está disponible, con una experiencia peor, o no completar la llamada.
La comprobación útil es hacer una llamada y observar si el indicador permanece en 4G o 5G, además de revisar con el operador que VoLTE esté activado. También conviene actualizar el sistema y confirmar que la SIM no sea demasiado antigua. Comprar un teléfono nuevo no es la única solución posible, pero un equipo exclusivamente 3G sí necesita sustitución.
Teleasistencia, alarmas, ascensores y M2M
El Ministerio para la Transformación Digital abrió una consulta específica sobre el apagado de 2G y 3G que identifica como sectores afectados la teleasistencia, las alarmas, los ascensores, la energía, el agua, el gas, el transporte, la sanidad, los datáfonos y las plataformas IoT/M2M. Es una señal clara de que el inventario debe ir más allá de los móviles particulares.
Un comunicador puede ser compatible con varias generaciones o usar 2G como respaldo, pero eso no garantiza su continuidad futura. Tampoco basta con que la carcasa muestre “4G”: hay que verificar la tecnología realmente empleada por el módem, la SIM, la voz y el protocolo de alarma. En servicios críticos, la prueba debe realizarla el mantenedor o proveedor sin desconectar el sistema por cuenta propia.
La prioridad práctica es elaborar un inventario con operador, modelo, ubicación y función de cada SIM; preguntar al proveedor por compatibilidad con 4G, VoLTE, LTE-M o NB-IoT; y fijar una prueba de comunicación y un plan de sustitución. La conectividad forma parte de una digitalización empresarial más amplia, en la que también avanzan los agentes de IA aplicados a la atención digital, pero aquí la continuidad del servicio depende primero del hardware instalado.
No debe confundirse el fin del 3G con el del 2G. Son redes distintas y sus calendarios no coinciden. Depender temporalmente de 2G puede servir como transición, pero no es una estrategia duradera para equipos nuevos. La opción prudente es migrar a una tecnología actual y confirmar que el servicio funciona de extremo a extremo.








