Casio amplía su catálogo español con un G-Shock pensado para quienes alternan el entrenamiento con las actividades acuáticas. El nuevo GBX-H5600KI-5, creado junto al surfista Kanoa Igarashi, costará 329 euros y tiene prevista su comercialización durante septiembre. La compra directa todavía no está habilitada: la ficha permite registrarse para recibir un aviso cuando haya unidades disponibles.
La colaboración cuesta 40 euros más que el punto de partida de la versión estándar de la serie, situada en 289 euros. No es un reloj especialmente discreto, aunque sí ligero para sus dimensiones: la caja mide 51,1 × 44,5 × 17,3 mm y el conjunto pesa 47 g. Casio emplea resina de origen biológico y refuerza el fondo con fibra de carbono.
La edición de Igarashi cuesta 40 euros más
| Característica | GBX-H5600KI-5 | Versión estándar de la serie |
|---|---|---|
| Precio en España | 329 euros | Desde 289 euros |
| Edición | Colaboración con Kanoa Igarashi | Versión estándar |
Más allá de la firma del deportista, el reloj reúne funciones que lo acercan a un dispositivo de entrenamiento. Incorpora un sensor óptico para medir la frecuencia cardíaca y un acelerómetro de tres ejes, capaz de registrar el movimiento en distintas direcciones. Los datos se procesan mediante algoritmos de Polar, utilizados para analizar la actividad y convertir las mediciones en información comprensible sobre el ejercicio.

Este planteamiento mantiene la filosofía resistente de G-Shock, pero añade una capa deportiva más avanzada que la de modelos sencillos como el Casio F-B100W con podómetro y Bluetooth. Aquí no se trata únicamente de contar pasos: el GBX-H5600KI-5 puede seguir sesiones con medición del pulso y ofrecer datos específicos para organizar una salida al mar.
Las mareas y la luz solar se consultan desde la muñeca
La orientación hacia el surf queda clara en sus herramientas ambientales. El reloj muestra el gráfico de mareas, las fases lunares y las horas de amanecer y atardecer. Son referencias prácticas para escoger el momento de entrada al agua o calcular cuántas horas de luz quedan, sin tener que sacar el móvil en la playa.
La configuración del gráfico de mareas se realiza mediante Bluetooth y la aplicación CASIO WATCHES. Esa conexión también sirve para sincronizar la hora, consultar el análisis de actividad y modificar diferentes ajustes desde el teléfono. La pantalla es una LCD MIP, siglas de “memoria en píxel”, una tecnología orientada a conservar la información visible con un consumo reducido.
El conjunto está protegido con cristal mineral y ofrece resistencia al agua de 20 bares, una especificación coherente con su uso en deportes acuáticos. La carga solar ayuda a mantener las funciones habituales del reloj, aunque la medición cardíaca durante el ejercicio eleva el consumo y obliga a distinguir entre dos escenarios de autonomía.
La medición del pulso reduce la autonomía a 35 horas
Casio anuncia hasta 35 horas de funcionamiento al utilizar las funciones de actividad con el sensor cardíaco encendido. Si se usa como reloj y se prescinde de esa medición, la cifra asciende aproximadamente a un mes. No son autonomías equivalentes: la primera corresponde a un seguimiento deportivo intensivo, mientras que la segunda refleja un uso cotidiano mucho menos exigente.
Quienes quieran la edición de Igarashi tendrán que esperar a que la disponibilidad pase del aviso a la venta efectiva. Septiembre es la ventana prevista y 329 euros el precio indicado para España, pero la presencia del modelo en el catálogo no implica que ya exista inventario. El registro de aviso será, de momento, la vía para saber cuándo Casio abre finalmente las compras.








