ChatGPT empezará a mostrar anuncios en España el próximo 24 de agosto, dentro de un despliegue que alcanzará a 31 mercados europeos. La publicidad no llegará a todas las cuentas ni aparecerá en cualquier conversación: OpenAI la reservará inicialmente para los usuarios de los planes Free y Go, que representan más del 90 % de la base total de usuarios según la compañía.
El cambio introduce un modelo publicitario vinculado al contexto de ciertas consultas, pero mantiene separada la respuesta generada por la inteligencia artificial. Por ejemplo, si una persona pregunta qué debe tener en cuenta al comprar una cafetera, ChatGPT responderá primero con sus recomendaciones habituales. Después, si el sistema detecta que existe una intención clara de compra, podrá mostrar una tarjeta identificada expresamente como «Anuncio».

La publicidad no podrá modificar la respuesta
La principal garantía anunciada por OpenAI es la denominada independencia de la respuesta. La empresa asegura que utiliza dos motores separados: uno para el contenido orgánico y otro para la publicidad. Así, el hecho de que una marca pague por aparecer junto a una consulta no le permitirá introducirse dentro de la respuesta ni alterar las recomendaciones de ChatGPT.
El anuncio se situará debajo de la respuesta, separado visualmente por una línea gris y con una identificación clara. Esta ubicación pretende diferenciar el contenido comercial del texto generado por el modelo, algo especialmente relevante cuando la consulta puede influir en una compra. En la práctica, el usuario tendrá que distinguir entre la explicación de ChatGPT y la propuesta de una empresa que encaje con el tema preguntado.
Solo en consultas próximas a una compra
OpenAI calcula que alrededor del 20 % de las consultas realizadas en la aplicación tiene una intención comercial directa. Son preguntas de usuarios que investigan un producto o servicio y están cerca de tomar una decisión. Por eso, la publicidad no debería aparecer de forma sistemática en conversaciones educativas, creativas o informativas sin relación con una adquisición.
El impacto dependerá de cómo se interprete esa intención comercial y de la relevancia de los anuncios mostrados. Aunque la compañía sostiene que el contenido orgánico no se verá afectado, la presencia de publicidad convierte a ChatGPT en un intermediario más en el proceso de descubrimiento de productos. Será importante comprobar si la separación visual resulta suficiente y si las respuestas mantienen el mismo nivel de neutralidad cuando la consulta tiene implicaciones económicas.
La llegada de los anuncios se produce mientras OpenAI amplía las experiencias diferenciadas de ChatGPT. La empresa también ha iniciado el despliegue de una versión específica para adolescentes, con controles adicionales y herramientas de estudio, como explicamos en ChatGPT para usuarios de 13 a 17 años. Quienes no quieran ver publicidad, según la información difundida, podrán recurrir a planes de suscripción de mayor precio.
El despliegue europeo permitirá comprobar cómo funciona este modelo en conversaciones reales y si los anuncios se limitan efectivamente a los casos anunciados. De momento, el hecho confirmado por las coberturas disponibles es que la publicidad llegará primero a los planes Free y Go, aparecerá después de la respuesta y estará diferenciada de ella.







