Los propietarios de un router D-Link DIR-825M con firmware 1.1.8 tienen tres vulnerabilidades pendientes de resolver y, de momento, ninguna actualización confirmada que las corrija. Dos de los fallos han recibido una gravedad crítica, con 9,9 puntos sobre 10, mientras que el tercero se considera de riesgo alto.
D-Link publicó el aviso de seguridad SAP10514 el 31 de agosto de 2026. El fabricante mantiene las tres incidencias bajo investigación, por lo que todavía no ha identificado una versión de firmware corregida. La alerta se refiere al DIR-825M comercializado como producto global y no estadounidense, una distinción importante al buscar futuras descargas.
Dos desbordamientos alcanzan una puntuación crítica de 9,9
Las vulnerabilidades CVE-2026-82592 y CVE-2026-82593 son desbordamientos de búfer basados en pila. Este tipo de error aparece cuando un programa escribe más datos de los que caben en un espacio reservado de memoria, lo que puede corromper información cercana y alterar el funcionamiento normal del dispositivo.
Ambas han obtenido una puntuación CVSS v3.1 de 9,9. CVSS es un sistema estandarizado que mide la gravedad técnica de una vulnerabilidad en una escala de 0 a 10. Una nota de 9,9 sitúa los dos fallos en el nivel crítico y justifica prestar especial atención a la actualización que publique el fabricante.
La tercera incidencia, CVE-2026-82595, es una inyección de comandos y tiene una puntuación de 7,4, correspondiente a gravedad alta. Una vulnerabilidad de esta clase permite introducir instrucciones que el sistema no debería aceptar y hacer que las procese como comandos.
El firmware afectado es el 1.1.8, pero la revisión Ax sigue pendiente
El alcance comunicado se concentra en el DIR-825M con firmware 1.1.8. D-Link lo vincula también con la revisión de hardware Ax, aunque esa identificación aún necesita la confirmación de su equipo de ingeniería. La revisión de hardware distingue variantes físicas de un mismo modelo y puede determinar qué archivo de firmware resulta compatible.
Por ese motivo, no basta con que una descarga incluya el nombre DIR-825M. Antes de instalar una futura corrección habrá que comprobar que corresponda tanto al modelo como a la revisión concreta del aparato. Usar un archivo destinado a otro mercado o a otra variante de hardware puede dejar el router inutilizable o causar un funcionamiento incorrecto.
La situación difiere de avisos en los que la publicación de las vulnerabilidades llega acompañada de una actualización lista para instalar, como ocurrió cuando TP-Link corrigió 15 fallos en Omada. Aquí, el estado continúa abierto: D-Link investiga las incidencias y no ha señalado todavía qué versión sustituirá al firmware 1.1.8.
Qué deben comprobar los propietarios mientras llega la corrección
El primer paso es verificar que el equipo sea exactamente un DIR-825M y consultar qué versión de firmware y revisión de hardware utiliza. Esa información permite evitar confundirlo con otros modelos de nombre parecido. También conviene identificar el soporte regional correspondiente, ya que el dispositivo afectado figura como un producto global y no estadounidense.
D-Link recomienda revisar periódicamente sus páginas regionales de soporte. Cuando aparezca una actualización, solo debe instalarse el firmware destinado al modelo y la revisión de hardware correctos. No se ha localizado una ficha española o europea del modelo exacto que permita confirmar su distribución local o asignarle un precio verificable en euros.
Hasta que ingeniería aclare el alcance de Ax y publique una versión corregida, la referencia útil seguirá siendo el número de modelo completo, no solo la marca o la familia del router. Para quien tenga el firmware 1.1.8, la próxima comprobación relevante será si el soporte regional ofrece un archivo específico para su variante del DIR-825M.








