Google ha actualizado su aplicación Google Health (Fitbit) para iPhone con una conexión que llevaba tiempo pendiente: sus datos ya pueden enviarse a Salud de Apple. La versión 5.05, publicada el 3 de agosto, permite compartir registros de ejercicio y sueño, constantes vitales y pasos. La novedad evita que la información recogida por Fitbit quede aislada dentro de la aplicación de Google.
¿Qué datos se pueden sincronizar?
Las notas oficiales de la actualización enumeran ejercicio, sueño, constantes vitales y pasos, además de otras categorías no detalladas. El permiso se gestiona desde iOS y el usuario decide qué tipos de información puede escribir Google Health en Salud. Esto importa porque la aplicación de Apple actúa como repositorio común para los datos procedentes del iPhone, el Apple Watch y accesorios o aplicaciones compatibles.
No significa que Google Health sustituya a Salud de Apple ni que copie automáticamente todo el historial. La transferencia depende de los permisos concedidos y de las categorías compatibles. Desde los ajustes de Salud se puede revisar cada fuente, desactivar un tipo de dato o retirar por completo el acceso. También conviene comprobar cuál es la fuente prioritaria cuando dos dispositivos registran a la vez los mismos pasos o entrenamientos.
¿Qué cambia en la práctica para un usuario de iPhone?
Quien use un Fitbit o la aplicación de Google podrá consultar sus métricas junto a las aportadas por otras apps sin saltar continuamente entre servicios. Es un movimiento parecido, por su enfoque multiplataforma, a la expansión de funciones de Google en el coche: recientemente Google Maps comenzó a desplegar el velocímetro en Android Auto. Aquí, sin embargo, el beneficio está en reunir información personal de salud.
La versión 5.05 incorpora además los llamados enlaces inteligentes de salud, pensados para compartir una historia clínica con un médico o un familiar. Ese enlace es una función distinta de la sincronización con Apple: antes de generarlo conviene revisar qué datos incluye, durante cuánto tiempo será accesible y quién recibirá la dirección. La información sanitaria merece más cautela que una fotografía o un documento corriente.
Cómo activarlo con control
Tras instalar la actualización, Google Health debe solicitar acceso a las categorías de Salud que necesita. Si el aviso no aparece, los permisos pueden revisarse en la app Salud, entrando en el perfil y en el apartado de aplicaciones y servicios. Lo sensato es autorizar solo las métricas que realmente se quieran centralizar y comprobar después que una sesión reciente aparece una sola vez.
La actualización requiere iOS 16.4 o posterior según la ficha de la App Store. El despliegue puede no mostrarse a todos al mismo tiempo, por lo que es preferible verificar que se ha instalado la versión 5.05 antes de buscar el ajuste. Google no indica en sus notas que la sincronización permita migrar absolutamente todos los datos históricos; la novedad confirmada es compartir categorías compatibles desde Google Health hacia Salud de Apple.







