Algunos conductores están encontrando un fallo que deja prácticamente inutilizable la navegación integrada de Google Maps: tras iniciar un trayecto, la aplicación comienza a recalcular la ruta una y otra vez aunque el coche siga circulando con normalidad. La incidencia no está confirmada como un problema general de Android Automotive y, por ahora, el alcance procede de casos comunicados por propietarios.
Los avisos más concretos se concentran en el Polestar 2. En la misma conversación también aparecen propietarios de Polestar 3 y Polestar 4, además de un conductor de un Honda con Google integrado. Esto sugiere que el comportamiento podría no limitarse a una sola versión del vehículo, pero no permite concluir que todos esos modelos estén afectados de forma sistemática.
Qué ocurre durante la navegación
El síntoma común es un recálculo continuo que impide recibir indicaciones estables. El primer usuario asegura que sucede en distintas carreteras y momentos del día, mientras que la posición no salta cuando el coche está detenido. No hay, de momento, una causa oficial ni una versión concreta de Google Maps señalada por Google o los fabricantes.
Algunos propietarios relacionan el comienzo del problema con cambios recientes del sistema o con la llegada de Gemini, pero esa coincidencia temporal no demuestra que el asistente sea el responsable. Android Automotive ejecuta Maps directamente en el coche, a diferencia de Android Auto, que proyecta funciones desde el teléfono. Esa integración también explica por qué un error de la aplicación puede bloquear la navegación nativa sin afectar necesariamente al resto del vehículo.

Qué se puede hacer sin asumir riesgos
La medida que varios usuarios describen como efectiva es borrar la caché y los datos locales de Google Maps desde los ajustes de aplicaciones del coche y reiniciar después el sistema de infoentretenimiento. Polestar contempla oficialmente ambos pasos en su guía general de solución de problemas de aplicaciones. El vehículo debe estar detenido en un lugar seguro antes de tocar estos ajustes.
Los nombres exactos de los menús pueden cambiar según el coche y la versión. Borrar los datos puede eliminar mapas descargados, preferencias o la sesión local, que tendrán que cargarse de nuevo. Si solo se borra la caché y el fallo continúa, conviene consultar el manual del modelo antes de eliminar el almacenamiento completo.
Un reinicio de la pantalla central es menos invasivo que manipular módulos de conectividad, la batería de 12 voltios o realizar un restablecimiento de fábrica. No hay pruebas suficientes para recomendar esas intervenciones como solución a este caso. Si el recálculo persiste, la opción prudente es usar temporalmente otro navegador compatible —por ejemplo, mediante CarPlay si el coche lo ofrece— y contactar con el soporte del fabricante.
El episodio ilustra cómo los sistemas Android instalados en vehículos ya concentran funciones críticas de uso diario. También aumenta la importancia de mantenerlos actualizados y separados de otros riesgos de software, como el malware detectado en pantallas Android para coches. Hasta que exista un aviso oficial, debe tratarse como una incidencia reportada y no como un fallo universal.








