Microsoft ha confirmado que KB5124010 y las actualizaciones posteriores pueden impedir que se abran o provocar el cierre de algunas aplicaciones en Windows 11. La incidencia afecta a las versiones 24H2, 25H2 y 26H2, pero solo a programas que necesitan el decodificador AC-3 integrado en el sistema.
El síntoma depende de lo que esté haciendo cada aplicación: puede no llegar a abrirse, cerrarse sin aviso o funcionar hasta que se utiliza una función de audio, como reproducir música. Microsoft incluye entre los programas potencialmente afectados juegos, reproductores multimedia y determinadas aplicaciones de productividad. Los programas antiguos que recurren al decodificador de Windows son los más expuestos.
AC-3, también llamado Dolby Digital, es un formato de audio. Un decodificador convierte el audio comprimido para que pueda reproducirse. Algunas aplicaciones necesitan que Windows lo decodifique para poder utilizarlo; muchas aplicaciones modernas incluyen su propio decodificador y, según Microsoft, no están afectadas por esta incidencia. Por eso, tener instalada la actualización no implica que vayan a fallar todos los programas que reproducen sonido.
KB5124010 se publicó el 22 de septiembre de 2026 como actualización de vista previa. Microsoft confirmó la incidencia el 2 de octubre y la incorporó al día siguiente a la ficha de la actualización. El aviso abarca también las actualizaciones posteriores: el fallo no se limita a quienes instalaron la vista previa de septiembre.
Microsoft trabaja en una corrección para una futura actualización de Windows. Su aviso sobre este fallo de AC-3 todavía no ofrece un procedimiento temporal específico. La mitigación denominada Known Issue Rollback que figura cerca en la página de incidencias corresponde a un problema diferente, relacionado con la carga del escritorio.







