Un móvil Android podría servir para apagar, reiniciar o suspender un ordenador con Windows 11 sin tocarlo. La posibilidad aún no existe para los usuarios, pero el código sin activar de Link to Windows, la aplicación que conecta el teléfono con Phone Link en el PC, adelanta que Microsoft trabaja en esa dirección.
Phone Link permite hoy consultar desde Windows elementos del móvil como notificaciones, fotos o mensajes compatibles. La novedad invertiría parcialmente esa relación: el teléfono enviaría órdenes básicas de energía al ordenador. Sería un cambio pequeño en apariencia, aunque encaja con quienes ya usan ambos dispositivos como un mismo entorno de trabajo.
El código contempla apagar, reiniciar, suspender y terminar actualizaciones
Las referencias detectadas incluyen botones para apagar, reiniciar y suspender el PC. También aparecen dos acciones asociadas a actualizaciones pendientes: actualizar y reiniciar, o actualizar y apagar. Son comandos sencillos, pero resolverían situaciones cotidianas; por ejemplo, dejar que el equipo termine una instalación y cerrarlo desde otra habitación cuando ya no hace falta mantenerlo encendido.
La suspensión merece una distinción. A diferencia de apagar o reiniciar, conserva la sesión del equipo en un estado de bajo consumo para volver a ella más rápido. Sin embargo, los textos previstos indican que, al suspender el PC, el móvil perdería la conexión. Para recuperar el enlace habría que reactivar el ordenador físicamente.
Las banderas internas siguen desactivadas y no abren la función al público
Una compilación de depuración fechada el 25 de agosto mantiene desactivadas las banderas isRemotePcControlsV2Enabled y experimentEnabled. Son interruptores internos que señalan pruebas o funciones en desarrollo, no una opción oculta que cualquier persona pueda habilitar desde los ajustes de la aplicación.
Por tanto, se trata de un rumor apoyado en referencias de código, no de un anuncio ni de una hoja de ruta. Microsoft no ha confirmado públicamente estos controles ni ha indicado una fecha para su llegada. Ese tipo de elementos puede cambiar de nombre, quedarse en una prueba interna o desaparecer antes de una versión definitiva.
Los avisos intentan evitar un apagado con trabajo sin guardar
El diseño previsto incorpora advertencias antes de ejecutar órdenes que cierran la sesión. El motivo es directo: un apagado o reinicio puede hacer perder el trabajo que no se haya guardado. Un documento abierto, una edición pendiente o una descarga que no haya terminado pueden convertir un atajo práctico en un problema si se pulsa sin revisar el estado del ordenador.
Que aparezcan esos avisos sugiere que los controles se plantean como acciones deliberadas, no como un gesto inmediato desde la pantalla del móvil. También delimita el uso más razonable: apagar un equipo que se ha dejado encendido, reiniciarlo tras una actualización o suspenderlo cuando se ha terminado una tarea, no administrar a distancia toda la sesión de Windows.
Apagar a distancia no equivale a encender o despertar el ordenador
Lo hallado solo describe operaciones para apagar, reiniciar o suspender. No confirma que Android pueda encender el PC ni despertarlo a distancia. Esas capacidades requerirían soporte adicional del equipo y de su configuración, y no hay referencias que las respalden. Tampoco hay indicios de compatibilidad con iPhone.
La integración entre Android y Windows sigue ampliándose en otros frentes, mientras Microsoft ajusta el sistema para distintos equipos, como en su trabajo para mejorar el rendimiento de Windows 11 en ordenadores con 8 GB de RAM. Si estos controles salen adelante, Link to Windows ganaría una función útil para quien ya depende de Phone Link, pero seguirá siendo necesario acercarse al ordenador para ponerlo de nuevo en marcha tras una suspensión.








