Microsoft estaría probando una nueva opción de Windows 11 para que el usuario decida cuánta memoria unificada reserva el sistema para gráficos y tareas de inteligencia artificial. La función, denominada internamente IntelligentCarveout, permanece oculta y no ha sido anunciada por la compañía, por lo que su llegada a una versión estable no está garantizada.
Los indicios coinciden en situarla en la compilación experimental 29648 —identificada también como 29648.1000— y describen un panel relacionado con la configuración avanzada del sistema. Su propósito sería crear una reserva fija de RAM para juegos, renderizado o modelos de IA ejecutados en el propio equipo. Esa porción dejaría de estar disponible para Windows y el resto de las aplicaciones mientras se mantuviese asignada.
Una reserva fija frente al reparto dinámico
Windows administra normalmente la memoria compartida de manera dinámica: CPU, GPU y otros componentes acceden a ella según las necesidades de cada momento. Este enfoque resulta práctico en el uso cotidiano, pero puede generar competencia por los mismos recursos cuando una aplicación gráfica exigente o un modelo de IA necesita mantener una cantidad elevada de memoria disponible.
La supuesta novedad no aumentaría la RAM instalada ni aceleraría por sí sola el ordenador. Su utilidad consistiría en impedir que otras aplicaciones ocupasen el bloque apartado para la GPU o los aceleradores de IA. A cambio, el sistema operativo y los programas convencionales tendrían menos memoria libre, de modo que una reserva excesiva también podría perjudicar el rendimiento general.

La idea encaja con otro cambio reciente del sistema: Windows 11 prepara más información sobre el uso de los aceleradores, como explica nuestra noticia sobre el seguimiento de procesos de IA desde el Administrador de tareas. Ambos movimientos apuntan a un mayor control y visibilidad sobre cargas que hasta hace poco quedaban ocultas para la mayoría de los usuarios.
Pensada para equipos con memoria unificada
El ajuste cobraría especial sentido en ordenadores donde el procesador y la gráfica comparten un único bloque de memoria de alto ancho de banda. Las informaciones relacionan su desarrollo con NVIDIA RTX Spark, una futura plataforma para portátiles con arquitectura Arm, CPU Grace, GPU Blackwell y configuraciones de hasta 128 GB de memoria unificada.
Una capacidad tan elevada permitiría ejecutar modelos de lenguaje más grandes en local o trabajar con proyectos gráficos más complejos, pero también haría más importante controlar el reparto. Un creador podría aumentar temporalmente la memoria asignada a la GPU o la IA, mientras que un jugador podría buscar una reserva estable para reducir interrupciones provocadas por otros procesos.
El concepto no sería exclusivo de NVIDIA. Los chips AMD Ryzen AI Max también emplean memoria compartida, mientras que Apple lleva años aplicando una arquitectura unificada en sus procesadores de la serie M. AMD ya ofrece ciertos controles semejantes mediante su software Adrenalin; incorporarlos directamente a Windows podría proporcionar una configuración común para hardware de distintos fabricantes, si Microsoft decide completar el desarrollo.
Un hallazgo temprano, no una función anunciada
Conviene mantener la cautela. IntelligentCarveout se encontraría en el canal de Plataformas Futuras Experimentales y su configuración continúa oculta, pese a que se han localizado referencias a un panel bajo la ruta Sistema y opciones avanzadas. No existe confirmación oficial de Microsoft, una fecha de lanzamiento ni garantías de que el diseño observado vaya a conservarse.
Las compilaciones de esta clase sirven para explorar tecnologías destinadas a dispositivos futuros y pueden cambiar, quedar desactivadas o desaparecer antes de alcanzar al público. Tampoco está demostrado todavía cuánto mejoraría el rendimiento en situaciones reales: el resultado dependería de la cantidad total de RAM, del hardware, de los controladores y de la carga utilizada.
Si finalmente se publica, su impacto práctico sería más claro en equipos con mucha memoria unificada que ejecuten IA local, renderizado o juegos exigentes. En ordenadores con poca RAM, apartar una cantidad fija podría ser contraproducente. Por ahora, lo relevante es que Windows 11 parece explorar un reparto manual de memoria que hasta ahora resolvía automáticamente, pero sigue siendo una función experimental y sin confirmar.








