Samsung ha presentado el Galaxy Z Fold8 como un plegable con un formato distinto al de generaciones anteriores: más corto y ancho, con el objetivo de resultar más cómodo en usos cotidianos incluso con una sola mano. La compañía sitúa el cambio de diseño en la forma de consumir contenidos, desde mensajes y navegación rápida hasta vídeo, lectura y edición.
La propuesta se apoya en dos pantallas con proporciones diferentes. La exterior adopta una relación de aspecto de 10:16, pensada para mensajería, navegación y vídeos cortos a pantalla completa. Al desplegarlo, la pantalla principal pasa a un formato 4:3, orientado a disponer de más espacio para películas y libros electrónicos. Samsung también anuncia un tratamiento antirreflejo y un brillo máximo de 3.000 nits en el panel interior.
Dos pantallas para tareas diferentes
El tamaño de la pantalla exterior es de 5,5 pulgadas en el rectángulo completo, mientras que la interior alcanza 7,6 pulgadas. En la práctica, esa combinación pretende evitar que la pantalla externa sea solo un panel auxiliar: la idea es resolver acciones breves sin abrir el teléfono y reservar la pantalla grande para contenidos o tareas que ganen con más superficie.
Ese planteamiento encaja con el enfoque de Samsung en otros dispositivos de su ecosistema, como el Galaxy Watch Ultra2 orientado a corredores: añadir funciones específicas según el contexto de uso. En el Fold8, el contexto no es el deporte, sino alternar entre consumo de contenido, comunicación y productividad desde un mismo dispositivo.
Precios y disponibilidad del Galaxy Z Fold8
El Galaxy Z Fold8 ya está a la venta en España desde el 7 de agosto de 2026. La promoción de reserva concluyó el 6 de agosto, así que no corresponde presentarlo como un producto en preventa. Samsung lo comercializa con tres capacidades de almacenamiento y dos configuraciones de memoria.
| Versión | Memoria | Precio recomendado |
|---|---|---|
| Galaxy Z Fold8 256 GB | 12 GB de RAM | 1.999 € |
| Galaxy Z Fold8 512 GB | 12 GB de RAM | 2.199 € |
| Galaxy Z Fold8 1 TB | 16 GB de RAM | 2.599 € |

Los precios son los recomendados de lanzamiento y no incluyen descuentos por entrega de un dispositivo usado, promociones de pago ni campañas puntuales de distribuidores. Por eso, el importe final puede variar según el canal y la configuración elegida. El modelo de 256 GB parte de 1.999 euros, mientras que las variantes de 512 GB y 1 TB suben a 2.199 y 2.599 euros, respectivamente.
Batería, rendimiento y cámara
Samsung atribuye al Galaxy Z Fold8 una batería de 4.800 mAh y hasta 26 horas de reproducción continua de vídeo. Esta última cifra procede de pruebas internas con condiciones concretas, una versión preliminar del equipo y un archivo de vídeo de 720p almacenado localmente; la autonomía real variará por la red, el brillo, la configuración y el tipo de contenido.
El teléfono integra el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, que Samsung relaciona con gráficos más fluidos y la ejecución de sus herramientas de inteligencia artificial. La fuente no concreta métricas de rendimiento ni comparativas frente a otros modelos, por lo que queda por conocer cómo se traducirá esa potencia en aplicaciones exigentes, juegos y multitarea cotidiana.
En fotografía, Samsung indica que las cámaras gran angular y ultra gran angular son de 50 megapíxeles. Entre las funciones anunciadas figura My FanCam, una herramienta que permite seleccionar a una persona desde la pantalla principal, cambiar el encuadre y escoger la relación de aspecto antes de compartir el resultado. Según la compañía, el seguimiento mantiene al sujeto centrado mientras se mueve.
Un plegable pensado para alternar contextos
El atractivo del Galaxy Z Fold8 no reside solo en una pantalla de mayor diagonal. Samsung plantea dos formatos para momentos de uso distintos: uno más compacto para consultas rápidas y otro amplio para lectura, vídeo y multitarea. Con el precio y la disponibilidad ya definidos, la decisión dependerá sobre todo de cuánto se aproveche esa pantalla interior frente al sobrecoste de sus capacidades superiores.








