Google ha abierto SynthID Detector a todos los usuarios del mundo desde el 7 de octubre de 2026, aunque la herramienta está disponible en inglés. Antes ofrecía una versión inicial a profesionales de los medios. El sitio permite subir una imagen, un vídeo o un archivo de audio para comprobar si contiene una marca de agua SynthID, utilizada en contenido creado o editado con inteligencia artificial.
La ampliación abarca contenido de Google y de socios como OpenAI, NVIDIA y Kakao. Google indica que Apple se incorporará próximamente. Esa compatibilidad todavía no forma parte del alcance anunciado para el detector.
Qué indica el resultado
SynthID inserta señales imperceptibles en imágenes, vídeos y audio. El detector busca esas señales en el archivo que se sube: si encuentra una marca compatible, indica que contiene una señal asociada a contenido creado o editado con IA. Un resultado negativo no demuestra que el archivo sea auténtico. Puede proceder de una herramienta que no utilice SynthID o haber sufrido cambios que impidan reconocer la marca.
La documentación de Google señala que las marcas suelen resistir operaciones habituales, como redimensionar una imagen o comprimir un archivo. Sin embargo, numerosas modificaciones pueden impedir su detección. También puede fallar cuando la parte editada con IA es demasiado pequeña para identificar la señal.
Más alcance que la comprobación en Gemini
Google ya ofrecía funciones de verificación en la Búsqueda, Gemini y Chrome. La documentación de Gemini indica que su comprobación integrada reconoce marcas de contenido creado con herramientas de IA de Google, aunque otras empresas hayan adoptado SynthID. El nuevo detector extiende la consulta a contenido de los socios anunciados y reúne la comprobación de los tres formatos en un sitio específico.
Según Google, sus funciones de verificación existentes procesan habitualmente más de un millón de solicitudes al día. La empresa afirma que ya ha insertado marcas en más de 180.000 millones de imágenes y vídeos, además del equivalente a 240.000 años de audio.







