Roku ha empezado a desplegar la mayor renovación de su pantalla de inicio en más de una década. El nuevo diseño da más peso a la personalización y al descubrimiento de contenidos, mientras la compañía prepara una búsqueda capaz de entender peticiones amplias, conversacionales o basadas en el estado de ánimo. El cambio ya se ha completado en Estados Unidos y llegará a los mercados internacionales durante los próximos meses.
La novedad aparece en los resultados del segundo trimestre de 2026, publicados anoche. Roku explica que la pantalla de inicio no es solo un menú: es el punto por el que pasan los espectadores antes de elegir una aplicación o un programa. La empresa quiere reducir el tiempo dedicado a navegar y, al mismo tiempo, aumentar suscripciones, horas de vídeo monetizables y oportunidades publicitarias.
Qué cambia en la pantalla de inicio
La interfaz reorganiza las recomendaciones personales y añade accesos más directos a televisión en directo, suscripciones y canales. La imagen oficial muestra una sección «Top Picks for You» con sugerencias, un bloque de acceso rápido y una recomendación destacada de mayor tamaño. No se trata de una actualización idéntica para todos los países desde el primer día: el calendario internacional todavía no detalla mercados ni fechas concretas.

La búsqueda será el siguiente paso importante. Roku está incorporando inteligencia artificial para interpretar consultas aunque no incluyan un título exacto. En la práctica, debería admitir peticiones del tipo «una comedia corta para ver en familia» o referencias incompletas, combinando intención, contexto y catálogo. La compañía no ha identificado el modelo utilizado ni ha concretado qué idiomas estarán disponibles, por lo que la calidad fuera del inglés sigue siendo una incógnita.
Qué gana el espectador y qué gana Roku
Para el usuario, el beneficio potencial es encontrar una película, una retransmisión o una suscripción con menos pasos. Para Roku, cada recomendación acertada puede elevar la retención y generar ingresos mediante publicidad o altas. El equilibrio será importante: una interfaz más útil no debería convertirse en una sucesión de espacios promocionados difíciles de distinguir de las recomendaciones personales.
La televisión conectada está ganando funciones justo cuando la distribución tradicional también cambia. El próximo salto de la TDT a UHD mediante DVB-T2 mejora la emisión lineal, mientras Roku compite en la capa de software que organiza aplicaciones y catálogos. Son rutas distintas hacia el mismo aparato: una depende del sintonizador y la otra de la conexión, la cuenta y los acuerdos con plataformas.
Las cifras explican la apuesta
Roku cerró el trimestre con 1.350 millones de dólares de ingresos, un 22 % más interanual. La división de plataforma aportó 1.220 millones, con un crecimiento del 25 %, y acumuló 37.900 millones de horas de reproducción. La publicidad sumó 673 millones y las suscripciones, 548 millones. El negocio depende mucho más de la plataforma que de vender dispositivos, cuyos ingresos bajaron un 1 % hasta 134 millones.
Ese reparto ayuda a entender por qué el inicio y la búsqueda son estratégicos. Roku afirma que su interfaz llega a más de la mitad de los hogares estadounidenses con banda ancha y que ya supera los 100 millones de hogares en todo el mundo. También asegura que el nuevo inicio mejoró la retención en su primer mercado, aunque no publica una cifra que permita medir el efecto de forma independiente.
La actualización también coloca el foco sobre el control de la plataforma. Igual que Samsung ha endurecido las reglas para las aplicaciones de sus televisores, Roku decide qué servicios aparecen, cómo se ordenan y dónde se inserta publicidad. Para el espectador, las preguntas prácticas serán sencillas: si puede desactivar recomendaciones, cuánto ocupa el contenido patrocinado y si la búsqueda respeta el idioma y los servicios contratados.
Roku no ha anunciado una compra física nueva asociada a este despliegue y la actualización afecta a la experiencia de software, por lo que no corresponde añadir una tarjeta de Amazon. Lo relevante será comprobar el calendario internacional y si la búsqueda conversacional mantiene su utilidad con catálogos, voces e idiomas distintos de los utilizados en el lanzamiento inicial.








