Samsung ha dividido su plegable de gran formato en dos propuestas claramente diferentes. El Galaxy Z Fold8 adopta unas proporciones más anchas y compactas, cercanas a las de un pasaporte, mientras el Galaxy Z Fold8 Ultra conserva el diseño alargado de los Fold anteriores y lo lleva a una pantalla interior de ocho pulgadas. Comparten procesador y buena parte de la plataforma, pero no están dirigidos al mismo usuario.
El cambio de nombres puede generar confusión. El Fold8 Ultra es el sucesor directo del Fold tradicional, orientado a productividad y cámaras avanzadas. El Fold8 inaugura un formato más cuadrado que busca resultar cómodo para redes sociales, lectura, vídeo y uso cotidiano. La decisión principal no está en la potencia, sino en qué forma de pantalla encaja mejor en el día a día.
Galaxy Z Fold8 frente a Fold8 Ultra: especificaciones
| Característica | Galaxy Z Fold8 | Galaxy Z Fold8 Ultra |
|---|---|---|
| Pantalla exterior | 5,5 pulgadas, AMOLED 2X, 1-120 Hz | 6,5 pulgadas, AMOLED 2X, 1-120 Hz |
| Pantalla interior | 7,6 pulgadas, 1.848 × 2.448 píxeles | 8 pulgadas, 2.504 × 2.256 píxeles |
| Dimensiones plegado | 81,9 × 123,9 × 9,7 mm | 72,8 × 158,4 × 8,9 mm |
| Grosor desplegado | 4,5 mm | 4,1 mm |
| Peso | 201 gramos | 215 gramos |
| Procesador | Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy | Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
| Memoria y almacenamiento | 12/256 GB, 12/512 GB o 16 GB/1 TB | 12/256 GB, 12/512 GB o 16 GB/1 TB |
| Cámaras traseras | 50 MP principal + 50 MP ultra gran angular | 200 MP principal + 50 MP ultra gran angular + teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3x |
| Batería | 4.800 mAh | 5.000 mAh |
| Carga | 45 W por cable y 20 W inalámbrica | 45 W por cable y 20 W inalámbrica |
| Resistencia | IP48 | IP48 |
| Precio de partida | 1.999 euros | 2.199 euros |
Dos formatos que cambian la experiencia
El Fold8 es más corto y ancho. Cerrado recuerda a un pequeño cuaderno y su pantalla exterior de 5,5 pulgadas está pensada para contenido vertical. Al abrirlo, el panel de 7,6 pulgadas ofrece una superficie casi cuadrada que funciona bien con vídeos, libros digitales y dos aplicaciones colocadas una junto a otra. Sus 201 gramos resultan sorprendentes para un plegable de este tipo.
El Fold8 Ultra es más parecido a un móvil convencional cuando está cerrado. La pantalla exterior de 6,5 pulgadas permite escribir y utilizar aplicaciones sin necesidad de desplegarlo, mientras el panel interior de ocho pulgadas ofrece más espacio para documentos, edición y multitarea. Pesa catorce gramos más, pero es ligeramente más fino tanto abierto como cerrado.
El Fold8 gana en ligereza y originalidad; el Ultra ofrece una pantalla exterior más práctica y un área de trabajo interior mayor. La elección depende de si se valora un dispositivo compacto para consumir contenido o una herramienta que pueda reemplazar parcialmente a una tableta.
La cámara marca la mayor diferencia técnica
Ambos montan el Snapdragon 8 Elite Gen 5 personalizado para Galaxy y las mismas combinaciones principales de memoria. Por tanto, el rendimiento en juegos, multitarea e inteligencia artificial debería ser similar. Las diferencias importantes aparecen en fotografía.
El Fold8 utiliza dos cámaras traseras de 50 megapíxeles, una principal con estabilización óptica y otra ultra gran angular. Es una configuración versátil, aunque renuncia a un teleobjetivo dedicado. El Ultra añade un sensor principal de 200 megapíxeles y un teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico de tres aumentos. Quien fotografía viajes, retratos o sujetos lejanos encontrará una ventaja clara en el Fold8 Ultra.
La resolución de 200 megapíxeles no garantiza por sí sola mejores fotografías. El tamaño del sensor, el procesamiento y la iluminación continúan siendo decisivos. Su principal utilidad está en conservar detalle para recortar y en combinar píxeles cuando hay poca luz. El Fold8 debería cubrir con solvencia las imágenes cotidianas, pero ofrece menos posibilidades de encuadre.
Batería, resistencia y las ausencias compartidas
El Ultra dispone de 5.000 mAh frente a los 4.800 mAh del Fold8. La diferencia es pequeña y tendrá que alimentar pantallas mayores, por lo que no asegura una autonomía muy superior. Ambos admiten carga de 45 vatios por cable y 20 vatios inalámbrica, además de carga inversa para accesorios.
Los dos cuentan con certificación IP48. Pueden resistir una inmersión controlada en agua dulce, pero la protección frente al polvo sigue siendo inferior a la de muchos móviles rígidos. El número cuatro indica defensa contra partículas de cierto tamaño, no un sellado completo frente a arena o polvo fino. Tampoco admiten S Pen, una ausencia relevante en dispositivos orientados a aprovechar una pantalla grande.
Samsung refuerza el panel flexible con capas de titanio y utiliza una nueva bisagra para reducir el grosor. Aun así, una pantalla plegable continúa requiriendo más cuidado que un cristal convencional. Evitar partículas en la bisagra y no presionar el panel interior con objetos duros sigue siendo recomendable.
Cuál merece más la pena
Con una diferencia inicial de 200 euros, el Fold8 ofrece casi toda la potencia del Ultra y resulta más ligero. Es la opción interesante para quien quiere probar el formato plegable ancho, consume mucho contenido y no necesita zoom óptico. Su principal riesgo es que las proporciones compactas no resulten cómodas para escribir textos largos.
El Ultra justifica el sobreprecio con pantallas mayores, mejor conjunto fotográfico, teleobjetivo y 200 mAh adicionales. También es la transición más natural para quien ya utiliza un Fold anterior. Para productividad y fotografía, el Fold8 Ultra es el modelo más completo; para entretenimiento y portabilidad, el Fold8 tiene una propuesta más diferenciada.
Ninguno es una compra económica y las versiones con más almacenamiento elevan mucho la factura. Antes de elegir conviene probar ambos cerrados, escribir con el teclado y abrir las aplicaciones habituales. En un plegable, unos milímetros de proporción influyen más en la experiencia que una cifra adicional en la ficha técnica.








