Signal ha ampliado su sistema de dispositivos vinculados para que una misma cuenta pueda utilizarse también en otros teléfonos Android o iPhone, además de en ordenadores y iPad. La novedad elimina una de las limitaciones más visibles del servicio: depender de un único móvil principal para mantener las conversaciones disponibles en el bolsillo.
La documentación actualizada de la plataforma especifica que se pueden asociar hasta cinco dispositivos por cuenta. Todos conservan comunicaciones privadas y, durante el alta, el usuario puede elegir si transfiere su historial. Los chats completos y los archivos multimedia de los últimos 45 días pueden copiarse al nuevo equipo sin que Signal tenga acceso al contenido en claro.
Cómo se vincula un segundo teléfono
El proceso comienza al instalar o reinstalar Signal en el teléfono secundario. En la pantalla inicial hay que abrir el menú de tres puntos, escoger la opción para vincular el dispositivo y mostrar el patrón QR. Después, desde el móvil principal, se entra en Ajustes, Dispositivos vinculados y Vincular un nuevo dispositivo para escanearlo.
Signal solicita la biometría o el código de desbloqueo antes de activar la cámara. Una vez autorizado el enlace, permite transferir el historial o empezar sin mensajes anteriores. Si se rechaza la copia y se cambia de opinión más tarde, será necesario reinstalar la aplicación en el teléfono secundario y repetir el procedimiento.

Qué ocurre con el cifrado y el historial
La comodidad añadida no convierte los servidores de Signal en un almacén legible de conversaciones. Para la sincronización, el móvil principal reúne el historial en un archivo comprimido y cifrado con una clave AES de 256 bits de un solo uso. El paquete pasa por la infraestructura del servicio, pero solo el nuevo dispositivo recibe la clave necesaria para descifrarlo.
Los adjuntos recientes se resuelven de forma diferente. Signal incluye en el archivo los punteros a fotos, vídeos y documentos cifrados que aún conserva temporalmente para entregarlos a dispositivos desconectados. Esa ventana de almacenamiento explica el límite de 45 días para los archivos multimedia, mientras que los mensajes de texto pueden abarcar todo el historial disponible en el móvil.
Cada dispositivo vinculado mantiene, además, sus propias claves de sesión y su propio buzón. Quien envía un mensaje genera una copia cifrada específica para cada equipo asociado a la cuenta. Vincular más aparatos amplía la superficie que el usuario debe vigilar, aunque no rebaja el cifrado de extremo a extremo del protocolo.
Lo que conviene revisar
Para quienes alternan un teléfono personal y otro de trabajo, o conservan un móvil de reserva, el cambio permite responder desde ambos sin trasladar la tarjeta SIM. Es una evolución parecida a la expansión fuera del teléfono que ya vimos cuando WhatsApp llevó las cuentas al iPad y amplió sus usos en otros dispositivos, pero Signal mantiene su arquitectura centrada en minimizar los datos accesibles al proveedor.
La contrapartida práctica es sencilla: cualquier teléfono vinculado puede leer las conversaciones que recibe. Conviene abrir periódicamente la lista de dispositivos, retirar los que ya no se utilicen y proteger todos con bloqueo de pantalla. El móvil principal debe conectarse al menos una vez cada 30 días; los dispositivos inactivos se desvinculan automáticamente después de 45 días.
El despliegue puede depender de la versión instalada y de la plataforma, por lo que la opción podría no aparecer simultáneamente a todos los usuarios. No hace falta registrar otro número ni crear una segunda cuenta: el teléfono añadido actúa como dispositivo vinculado a la identidad ya existente.







