El nombre Twitter y su conocido pájaro azul vuelven a encabezar una red social, pero no por decisión de X. Operation Bluebird ha puesto en marcha twitter.now, un servicio que recupera elementos de la plataforma anterior a la etapa de Elon Musk mientras mantiene una disputa judicial con X Corporation por los derechos sobre la antigua identidad.
La plataforma se encuentra en una fase inicial, cuenta con cientos de usuarios y ya permite iniciar el proceso de registro. Bajo su logotipo muestra además una advertencia expresa de que no está afiliada con X. El lanzamiento convierte una discusión sobre marcas registradas en un conflicto ligado a un producto real y accesible, lo que eleva considerablemente la tensión entre ambas compañías.
Una experiencia inspirada en el Twitter clásico
Twitter.now adopta una distribución reconocible para quienes utilizaron la antigua red social: incorpora un panel lateral con el feed, la sección para explorar y las notificaciones, un compositor de publicaciones en la zona central y un bloque de tendencias personalizadas a la derecha. La intención es recuperar la sensación de plaza pública digital asociada durante años a Twitter.
Operation Bluebird también intenta diferenciar el proyecto mediante VERA, una herramienta automatizada de verificación de datos basada en Gemini, el sistema de inteligencia artificial de Google. Según las coberturas coincidentes, VERA analiza cada publicación difundida dentro de la plataforma, una decisión mucho más ambiciosa que limitar la comprobación a mensajes denunciados o especialmente virales.
Ese planteamiento puede resultar atractivo para usuarios preocupados por la desinformación, aunque también plantea interrogantes prácticos sobre la precisión, el contexto y la capacidad de revisión de un sistema automático. La moderación asistida por inteligencia artificial ya forma parte del debate en otras grandes plataformas, junto con medidas como los límites de uso que preparan Instagram y Facebook para menores.
El litigio que condiciona el lanzamiento
Operation Bluebird solicitó a finales de 2025 que la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos cancelara los registros de X Corporation relacionados con «Twitter» y «tweet». Su argumento es que la compañía dejó de utilizar esas marcas después de que Elon Musk comprara la red social en 2022 y la rebautizara como X.
X respondió en diciembre de 2025 con una contrademanda y actualizó sus condiciones de servicio para prohibir el uso del antiguo nombre sin consentimiento. En una audiencia celebrada en abril de 2026, un juez federal indicó de forma preliminar que X parecía haber renunciado a derechos sobre Twitter, «tweet» y el logotipo del pájaro. Sin embargo, esa apreciación no equivale a una resolución definitiva y el caso continúa abierto.
La distinción es importante: twitter.now opera mientras la titularidad de los signos que utiliza sigue siendo objeto de disputa. El estreno puede reforzar el argumento de Operation Bluebird de que existe un proyecto comercial preparado para usar la marca, pero también da a X un motivo inmediato para intensificar su respuesta judicial.
Una prueba para la identidad de las plataformas
El caso trasciende el parecido visual entre dos redes sociales. También pone a prueba qué ocurre con una marca tecnológica de enorme reconocimiento cuando su propietario sustituye públicamente el nombre, el logotipo y buena parte de la identidad del servicio. Abandonar una denominación ante los usuarios no implica necesariamente perder de manera automática sus derechos legales, y esa diferencia será central en el proceso.
Para el público, el impacto inmediato es más sencillo: aparece una alternativa que busca reproducir la experiencia del Twitter clásico y que sitúa la verificación automática como rasgo principal. Su escala, con apenas cientos de usuarios en esta etapa, queda todavía muy lejos de la de X y de otras redes consolidadas.
Twitter.now afronta así dos pruebas simultáneas. Debe demostrar que puede construir una comunidad y que VERA aporta confianza sin introducir errores sistemáticos, mientras Operation Bluebird defiende ante los tribunales que puede utilizar una identidad estrechamente ligada a X. El pájaro azul ha regresado como producto, pero su futuro dependerá tanto de la adopción como del desenlace legal.







