Microsoft recomienda actualizar a Windows 11 26H2 y presenta la versión como disponible para todos los dispositivos aptos. La indicación aparece en la página de estado de 25H2, fechada el 28 de octubre de 2026. El registro de incidencias de 26H2 recoge cinco problemas conocidos: cuatro figuran como resueltos y uno, relacionado con ciertos dispositivos de audio USB, permanece mitigado.
Ese balance requiere una precisión: mitigado no significa corregido definitivamente. La incidencia de audio sigue pendiente de una solución completa, aunque tampoco es exclusiva de 26H2: Microsoft la enumera en otras versiones de Windows 11, Windows 10 y Windows Server. Evitar esta actualización no garantiza librarse del fallo.
Cómo comprobar si tu equipo puede actualizar
La ruta indicada por Microsoft es Configuración > Windows Update > Buscar actualizaciones. Si se ofrece Windows 11 26H2, se puede seleccionar «Descargar e instalar». La disponibilidad general está condicionada a que el dispositivo sea apto y a las posibles retenciones de protección: Microsoft puede detener la oferta en equipos donde detecte incompatibilidades conocidas.
Para muchos ordenadores aptos con Windows 11 24H2 o 25H2, el salto se distribuye mediante un pequeño paquete de habilitación, que activa la nueva versión y requiere un reinicio. Por tanto, el proceso no tiene por qué implicar una descarga de gran tamaño en todos los equipos.
Qué problemas se han corregido
La corrección más reciente llegó con KB5127936, publicada el 28 de octubre. Resolvió un fallo que impedía conectarse por Escritorio remoto a usuarios sin privilegios de administrador cuando el equipo remoto tenía activada la protección del administrador. Entre sus síntomas estaba el error 0xC000000D.
KB5127648, del 13 de octubre, solucionó dos incidencias. Una provocaba pantallas negras o impedía cargar el escritorio tras iniciar sesión, principalmente en entornos Azure Virtual Desktop con FSLogix. La otra causaba cierres inesperados de aplicaciones que utilizaban la decodificación AC-3 de Windows. Microsoft precisa que muchas aplicaciones modernas no dependen de ese componente de audio y no estaban afectadas.
La cuarta entrada resuelta corresponde a la pérdida de confianza con el dominio en determinadas cuentas de equipo protegidas por Credential Guard, un problema de autenticación en entornos corporativos. KB5124010, del 22 de septiembre, lo abordó impidiendo por ahora la aplicación de Machine Identity Isolation mientras Microsoft mejora esa función.
El fallo de audio USB que sigue pendiente
La incidencia restante afecta a algunos dispositivos USB Audio Class 1.0, que pueden no iniciarse o quedarse sin sonido. Los síntomas incluyen el código 10 en el Administrador de dispositivos y controles de volumen que dejan de responder.
Microsoft trabaja en una corrección futura y remite a los administradores afectados a su soporte empresarial para abordar el problema mitigado.







