WhatsApp ha anunciado tres cambios dirigidos a que los grupos resulten más manejables: encuestas con fecha de cierre y voto anónimo, una mención @all capaz de avisar a todos los integrantes y un acceso para crear otro grupo a partir de uno existente. Las funciones se incorporan como mejoras de la aplicación, por lo que su aparición puede ser gradual y depender de que los participantes tengan una versión reciente.
La actualización llega mientras WhatsApp amplía los lugares y dispositivos desde los que se utiliza. Ese proceso ya había incluido el registro en iPad, novedades para el coche y edición de PDF. Ahora el foco está en reducir la fricción dentro de conversaciones con muchos integrantes, donde una decisión sencilla puede acabar dispersa entre decenas de mensajes.
Encuestas que se cierran y pueden ocultar quién vota
Las encuestas reciben tres controles nuevos. Quien las crea puede fijar una hora de finalización para bloquear la votación, esconder el nombre de los votantes y editar la pregunta durante los 15 minutos posteriores a su publicación. El resultado puede quedar limitado a las opciones elegidas, sin asociarlas a cada persona, algo útil cuando la preferencia pueda condicionar a los demás.
La fecha límite evita que una votación siga cambiando después de haber tomado una decisión. La edición breve, por su parte, permite corregir una errata o aclarar una pregunta sin borrar la encuesta y comenzar de nuevo. Son ajustes pequeños, pero atacan dos problemas habituales: no saber cuándo acaba el proceso y mezclar una votación ya cerrada con respuestas tardías.

Cómo funciona @all y quién puede utilizarlo
La mención @all envía una notificación a todo el grupo sin seleccionar a cada integrante. WhatsApp la plantea para avisos urgentes, cierres, cambios de última hora o plazos. En los grupos de más de 32 personas, solo los administradores pueden emplearla, una restricción destinada a evitar una cascada de alertas en comunidades grandes.
El aviso puede llegar incluso si el grupo está silenciado, aunque cada usuario conserva la opción de desactivar específicamente las notificaciones de @all desde los ajustes. En la práctica, esto separa los mensajes ordinarios del canal de aviso colectivo. Conviene reservarlo para información que realmente afecte a todos: si se usa para cualquier conversación, perderá rápidamente su utilidad.
Un grupo derivado sin reconstruir la lista
La tercera novedad permite iniciar un grupo con miembros de otro ya existente y después añadir o retirar participantes antes de crearlo. No copia el historial ni convierte la conversación original en un subgrupo; simplifica la selección de contactos para abrir un chat paralelo, por ejemplo al coordinar una parte concreta de un evento.
WhatsApp enlaza estas funciones con otras mejoras recientes para grupos, como el historial compartido con miembros nuevos, las etiquetas de participante y los recordatorios de eventos. El efecto práctico es una aplicación más preparada para organizar decisiones, aunque también exige que administradores y usuarios ajusten las notificaciones para que la mención colectiva no se convierta en ruido.







